Fuente: www.elpais.com

El Consejo de Ministros ha aprobado hoy una reforma del plan Preparapara los desempleados sin ingresos que limitará el acceso a la ayuda de 400 euros puesta en marcha por el Ejecutivo de Zapatero en febrero de 2011. La prórroga de este plan, con efectos retroactivos desde el 16 de agosto, elevará hasta 450 euros mensuales, frente a los 399 euros actuales, la paga para los desempleados que hayan agotado sus prestaciones y que tengan a su cargo a dos miembros de la unidad familiar, además de a su cónyuge o de la pareja de hecho. E objetivo es, según la  vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría,  que «nadie sin recursos se quede sin apoyo del Estado».

Para el resto de desempleados, la ayuda se mantiene en 400 euros al mes, durante un máximo de seis meses, aunque el Gobierno ha planteado excluir del programa a los posibles beneficiarios que viven con sus padres, como ya sugirió la semana pasada el vicesecretario de Organización y Electoral del PP, Carlos Floriano.

La filosofía de la reforma, como ya avanzó Santamaría, consiste en dar más a unos parados y quitar esa cantidad a otros, lo que permitirá mantener el mismo presupuesto global para los desempleados de larga duración. Así, el Gobierno eleva a 450 euros la prestación para parados sin otros ingresos y con cargas familiares, pero a costa de quitar la ayuda a otros desempleados endureciendo los requisitos.

Frente a la presión de  la oposición y de los sindicatos, el Ejecutivo de Mariano Rajoy se ha visto forzado primero a una prórroga del plan, y ahora se emplea en reiterar que dejará a nadie desprotegido. «El Gobierno del PP no va a dejar a nadie colgado. Nadie de los que están en la peor de las situaciones se va a quedar colgado», aseguró ayer el vicesecretario general de Estudios y Programas del PP, Esteban González Pons.

Los sindicatos, por su parte, han pedido al Gobierno que elevara a 530 euros la ayuda a los desempleados. Sendos representantes de UGT yCC OO se reunieron el miércoles con la secretaria de Estado de Empleo, Engracia Hidalgo, para intentar influir in extremis en la reforma del Plan Prepara. Los sindicatos temían que el Ejecutivo rebajara el alcance de la ayuda endureciendo los requisitos de acceso, entregaron a Hidalgo un documento con sus propias propuestas de reforma: elevar la cuantía (532 euros, en lugar de 400), convertir la ayuda en “estable” yno sujeta a prórrogas temporales —aunque los desempleados seguirían cobrándola solo durante seis meses— y que el número de potenciales beneficiarios no se reduzca.