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Fuente: www.elmundo.es

Las comparaciones son odiosas. España lleva muchos meses soportándolas y, una tras otra, rechazándolas. No es Portugal. No es Irlanda. No es Grecia. Y como le dijo el presidente del Gobierno,Mariano Rajoy, al ministro de Economía, Luis de Guindos, durante una dura negociación con la UE: «No es Uganda».

El problema es que fuera no acaban de estar convencidos. Hay dudas sobre la banca, sobre el déficit, sobre la consolidación fiscal, las autonomías o la deuda. E incluso sobre el futuro entero del país.

En un demoledor artículo publicado en la popular web Project Syndicate, Christopher T. Mahoney, un ex alto directivo de la agencia de calificación Moody’s, con más de 30 años de experiencia en Wall Street, explica que no, efectivamente España no es Uganda, sino algo más inquietante: es como Enron. Y la idea caló rápido en las redes sociales y entre numerosos agentes del mercado.

Los países como Uganda, explica Mahoney, «no tienen crisis de crédito, ya que no dependen de la confianza del mercado». Sólo las «estrellas» y los «tigres» y las empresas y países «más admirados», como España, sufren ese tipo de crisis porque «su psicología y sus finanzas están orientadas para el crecimiento, no para lo opuesto».

Esas naciones, mantiene, los que no son de fiar, se sostienen «generalmente como esquemas de Ponzi, en el sentido de que continuamente deben pedir prestado más [dinero] para mantenerse a flote».

A su juicio, el deterioro de las cuentas públicas habría llevado a nuestro país a esa situación. «Recientemente he empezado a sentir ese mismo miedo [como el que sintió al leer los datos de Enron] con respecto a España, el temor de que, al igual que Enron, está más allá de rescate. Al igual que las de Enron, las finanzas españolas no están estructuradas para una crisis de crédito, sólo lo están para un crecimiento al estilo ponzi».

El ex financiero se confiesa preocupado porque «el rescate de España está más allá de la capacidad de los mecanismos establecidos para ello. Una estimación aproximada del coste asciende a un billón de euros, aunque podría ser mayor.

«Esa es una suma astronómica», recalca. Y lo pone en contexto, explicando que la cantidad no tiene nada que ver con los 30.000 millones de Enron, los 100.000 de México o los 35.000 de Grecia. «España es el mayor problema de la deuda soberana desde Alemania en 1931. España debe al mundo alrededor de un billón de euros en una moneda que no imprime».

El ex responsable de Moody’s considera que nuestro país no puede simplemente imponer una moratoria y restructurar los pagos pendientes, ya que «sus deudas están en bonos y depósitos, no en préstamos», por lo que «España necesita pedir prestado dinero a alguien para pagar sus vencimientos». Y duda de la capacidad del Banco Central Europeo para lograr los objetivos que se ha marcado.

Por todas esas razones, «la cabeza» de Mahoney le lleva a pensar que España es un «caso perdido» [en español en el original]. «A corto plazo, puede ser rescatados y la OMT [las transacciones monetarias directas aprobadas por el BCE si Moncloa pide un rescate] pueden ayudar. Sin embargo, la restauración de la confianza de los mercados y el acceso al mercado parece una quimera. España no puede poner sus motores en marcha atrás, porque no hay tal palanca en su panel de control».

¿No hay solución? Quizás una, pero muy drástica: «España necesita un nuevo banco central» y «rápido».